martes, 18 de noviembre de 2008

Besos que matan, besos que marcan


El vampirismo es un fenómeno cultural antiguo y prolífico cuyos relatos no dejan de actualizarse para incluir figuras, metáforas, imaginarios y representaciones que seducen, aterrorizan y fascinan a las sociedades contemporáneas. Entre las características destacables se encuentran los besos del seductor nocturno, poderosa arma de seducción masiva, de ellos hablaremos hoy

Tanto en la novela de Bram Stocker como en la misma película de Francis Ford Coppola hay una gran frase que resume bien la fascinación que ejerce la figura del vampiro en las sociedades contemporáneas: “El tiempo es mi aliado”, dice en cierto momento el Conde Drácula.

Fascinación que se ha acrecentado con el tiempo, como un virus que se ha expandido por contagio en el interés colectivo. La revisión de las distintas representaciones del “mal” a través del tiempo son testimonio de los cambios en las preocupaciones, valores y esperanzas sociales y culturales en torno a figuras claves como la sangre, la fuerza, la muerte, la seducción y la sexualidad, todas ellas presentes en la figura de un solo personaje: el vampiro. Personaje que en su actual representación cinematográfica heredada directamente del filme de Coppola ya no es un personaje maldito, sino una víctima solitaria, loco de amor, que al final solo desea la redención, cansado de la vida – y de la muerte.

Recordemos que los relatos sobre seres sobrenaturales básicamente son narraciones populares que se cuentan exprofeso para maravillar y dar miedo o esperanza. El vampiro es, tradicionalmente, una figura que representa el mal cuyo valor simbólico es el miedo a ser condenado a ser gobernado por las fuerzas elementales; la sexualidad, la seducción, la muerte en vida, la fuerza bruta y a deambular por la noche... como alma en pena. También mezcla esperanzas colectivas no siempre confesadas de forma abierta pero latentes en el relato; el deseo de la inmortalidad y el rejuvenecimiento, la belleza del personaje, su irresistible poder de seducción, la noche como 'territorio de caza', de origen noble y título respectivo, por tanto alguien con dinero y sin preocupaciones 'terrenales' (tanto en sentido metafórico como literal).

Otra característica del vampiro, del vampirismo, radica en que su mayor acto de seducción como realización, como fruto, es la succión de la sangre en el cuello. De hecho, esa es su especialidad. Para entonces la víctima se entrega sin oponer resistencia y su manifestación física inmediata es, primero, la vivencia del acto como un orgasmo. Por cierto, recordemos que los franceses le llaman también al orgasmo, de forma familiar, “la petite morte” (la pequeña muerte). La segunda manifestación física son las dos pequeñas marcas de los colmillos en el cuello, que simbólicamente representarán a la mujer como impura, ya poseída, sin redención. Metáfora de la desfloración virginal, de la primera sangre derramada en el acto de entrega ante el seductor impenitente. Especie de don Juan, conquistador eterno, carente de moral a quien no le importan los sentimientos de sus víctimas. Aquí ambas figuras se emparentan, don Juan y el vampiro, se trata de dos monstruos condenados a seguir, a continuar como 'pica-flor', abandonando a su suerte a su víctima, esa es su naturaleza. La dimensión sexual del estadio oral del vampiro es un sexo sin amor, un sexo sin culpabilidad, un sexo sin penetración, un sexo sin responsabilidad... y sin embargo profundamente preocupante para la sociedad y sus hombres.

El vehículo de esta sexualidad es la sangre, no el esperma. Ambos vehículos de vida. En la antigüedad, en la Edad Media, los pensadores escolásticos pensaban que el alma residía en la sangre. No que la sangre fuera el alma, sino que a través de ella el alma residía en el cuerpo. En la actualidad ya no pensamos que el alma se encuentre mezclada con la sangre pero, gracias a la bioquímica médica, le seguimos llamando “líquido vital”.

De ahí que los relatos de vampiros sean tan atractivos pues se trata de relatos que son a la vez profundamente morales y subversivos pues retratan la victoria del bien sobre el mal, de la religión sobre el anticristo, de la sociedad victoriana del siglo XVIII contra el mal venido del exterior, de oriente, al tiempo que nos hablan de las seductoras tretas del hombre frente a la buena mujer puritana, la sexualidad sin nombre, de la posesión simbólica y del robo del tesoro más preciado que la sociedad (masculina) ha cuidado durante tanto tiempo y que no está dispuesta a entregarselo a cualquiera, sobre todo si se trata de un moustruo seductor venido del extranjero; la virginidad femenina.

Tanto en la película de Coppola como en las modernas representaciones visuales de los valores burgueses y del romanticismo destacan el uso de los encajes, los colores negro y rojo, el terciopelo, la palidez de la piel, el retrato de la inocencia femenina, el hombre sin escrúpulos como depredador sexual y la lucha de la razón contra la bestialidad.

Pero no todos los protagonistas vampíricos son bellos y seductores. Solo los de mayor alcance e importancia. Los vampiros locales y regionales son mas bien 'feitos', muy próximos a la naturaleza y de instintos básicos. Hasta en los seres de ultratumba hay distinciones, grados y clases... y los bellos estan en la cúspide del orden social.

Las leyendas urbanas y los relatos contemporáneas sobre vampirismo están plagadas de 'primos' de menor rango, mas bien locales, atractivos solo en la medida en que sirven para causar miedo en la población local, diversión en los medios de comunicación e interés en la población general. De uno de ellos ya hemos hablado en otra ocasión anterior en este mismo blog, nuestro querido chupacabras.

jueves, 30 de octubre de 2008

Ratones, hadas, dientes y el capitalismo



De niños, cuando se nos cae un diente lo ponemos debajo de la almohada y al día siguiente hay una moneda en su lugar. En nuestra cultura el encargado de dicha misión es el ratón, más específicamente, el "ratón de los dientes". En otros países se llama "Ratón Pérez" y en el mundo anglosajón es un personaje fantástico, el "hada de los dientes". ¿De dónde proceden estos personajes y, sobre todo, cuál ha sido su evolución contemporánea?

José Manuel Pedrosa, autor de La historia secreta del Ratón Pérez (Páginas de espuma, Madrid, 2005), y profesor de literatura comparada y antropología cultural en la Universidad de Alcalá, nos pone en la pista. La muda dentaria revestida de rito y tradición es antiquisima, pero sólo en fechas relativamente recientes ésta se ha trasmutado en dinero pues no siempre fue así.

Se trata de un mito eficiente que no deja de perder su importancia por el hecho de conocer su significado y trasformaciones. Como señaló Octavio Paz: "El grupo social que elabora el mito ignora su significado; aquel que cuenta un mito no sabe lo que dice, repite un fragmento de un discurso, recita una estrofa de un poema cuyo principio, fin y tema desconoce... los mitos se comunicacn entre ellos por medio de los hombres y sin que éstos lo sepan" (Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo, Joaquín Mortíz, Mëxico).

En los Estados Unidos y el Canadá anglófono el hada de los dientes (Tooth Fairy) es la encargada de recoger los dientes de leche de los niños. Para esto, los infantes deben redactar primero la petición por escrito y depositar la carta junto con el diente bajo la almohada. El hada de los dientes va por el diente y, a cambio, deposita algún dinero. Para algunos antropólogos la redacción de la carta es algo así como una especie de contrato; a cambio de un servicio hay un intercambio monetario, y esa primera moneda sería el primeringreso económico "oficial" en la vida del niño.

La tradición del hada de los dientes, y del intercambio económico, se ha ido generalizando a otros países anglófonos como Inglaterra, Irlanda, Australia y Nueva Zelandia, lo que delataría la norteamericanización de la vida contemporánea.

Diversos registros etnográficos muestran que la costumbre del intercambio monetario por el diente es reciente pues aún en el siglo XIX en los Estados Unidos persistía la vieja costumbre de arrojar el diente al fuego del hogar, mientras que en otras latitudes se aventaba al techo. Pero no solo el crecimiento del capitalismo explicaría el cambio en las costumbres, también la desaparición de las fogatas caseras y las chimeneas, así como la construcción de edificios más altos como viviendas. Todavía en la Francia de finales del siglo XIX era la virgen la encargada de recoger el diente y dejar a cambio un regalo o dinero. La redacción de la carta pidiéndole al hada de los dientes que se lleve el diente de leche parece circunscribirse sólo a los países englófonos.

Es entre las décadas de 1920 y 1940 que el hada de los dientes conoce el ascenso de su popularidad en los Estados Unidos y en Inglaterra hasta la década siguiente. La mano de Walt Disney habría de jugar un papel crucial, a través de los estereotipos edulcurados del hada bonachona, tierna y alada. En Pinocho (el hada azúl), Cenicienta (el hada madrina), Peter Pan (Campanita) y hasta en El mago de Oz (el hada buena) la presencia de la figura fantástica es crucial para hacer avanzar la trama.

Una década antes, en 1930, otro personaje también proveniente de Europa habría de conocer una suerte similar al popularizarse a través de innumerables campañas publicitarias y medios decomunicación, en particular durante la época de la navidad; Santa Claus (o San Nicolás). Figura acuñada por el diseñador Habdon Sundblom, quien vistió al personaje de rojo con ribetes blancos (los colores de la Coca Cola) por encargo de la propia compañía refresquera.

Mientras que Santa Claus a´un trae regalos, el hada de los dientes lo convierte todo en dinero, incluso algunos especialistas le llaman "el hada del capitalismo", que se ve reforzada por la carta de petición a ella dirigida (suerte de contrato burocrático). Tradición modernizada al aire de los tiempos y que gusta mucho a los niños, quienes no ocultan su interés por el dinero.

El mito y el rito del cambio de los dientes de leche por obsequios (y no por dinero) no se remonta más allá de la década de 1920 y no se generaliza sino hasta después de 1950. Antes de esas fechas tanto el mito como el rito no conocieron grandes trasformaciones y fueron repetidos y transmitidos tal cual de padres a hijos a través de las generaciones. El ratón de los dientes, el ratón Pérez y el hada de los dientes son pues testigos de las trasformaciones económicas, urbanístiicas y tecnológicas recientes.

lunes, 8 de septiembre de 2008

jueves, 4 de septiembre de 2008

Sexo orgánico


Consejos de Greenpeace para tener sexo amable con el medio ambiente:

6. Esclavo de la pasión, no del petróleo

Si te gustan las emociones fuertes, entonces tal vez hayas intentado alguna vez usar algún objeto, ropa o accesorio de Policloruro de Vinilo, mejor conocido como PVC o vinil. El PVC genera algunos de los químicos más tóxicos que existen: las dioxinas y furanos. El uso de este material en los juguetes de los niños ha sido prohibido en muchos países. El PVC de la ropa y los juguetes sexuales también debe prohibirse, pues este componente está hecho con cloro y otras sustancias están consideradas como probables cancerígenos, además de que es un derivado del petróleo. En lugar de eso opta por accesorios de sustancias naturales como el caucho, látex o piel.

9. Sexo verde
Si te gusta el "spanking" asegúrate que las palas sean hechas de madera sustentable también. Hay muchas marcas en el mercado que puedes encontrar de madera certificada (sobre todo si las pides por Internet), usa aceite para masaje orgánico, ropa interior o de dormir orgánica también. Recuerda que el proceso de producción para algodón convencional y su blanqueado es uno de los más contaminantes que existen.

Más en: http://www.greenpeace.org/mexico/news/c-mo-enverdecer-tu-vida-sexu

lunes, 1 de septiembre de 2008

Creando falsos recuerdos


En la película de culto "Blade Runner" (1982), basada en la novela corta de ciencia ficción "¿Sueñan los androides con ovejas electricas?", de Philip K. Dick, el detective Deckard debe lidiar contra unos replicantes sueltos en la tierra, quienes buscan a su creador para que les prolonge la vida ante su inminente fin. Un rasgo distintivo de estos replicantes es que para semejarse a los humanos se les han implanrado recuerdos y hacerles creer que son humanos. ¿A qué viene esto?

Recientemente leí una noticia en el diario local Público (25 de julio 2008), del Grupo Milenio, que exagera la nota al titularse "Maltrato a menores involucra ritos satánicos". ¿Por qué es exagerada? Al leerla nos enteramos que el Dr. Arturo Loredo Abdalá, director de la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado, del Instituto Nacional de Pediatría, afirma que ese instituto documentó prácticas de rituales satánicos en casos de abuso infantil. Más adelante la nota, firmada por la reportera Blanca Valdéz, señala los distintos tipos de abuso a los que son sometidos los niños, correspondiendo a maltratos físicos (los mas frecuentes), maltratos psicológicos (14%), el síndrome de Munchhausen (que consiste en hacer fingir a un niñó enfermedades, se le considera una forma de maltrato psicológico), con el 4 por cierto y, finalmente, los rituales satánicos (con el 1%).

De ahí que la noticia sea alarmista. No porque niege el maltrato a los niños, que es muy real y preocupante, sino porque encabeza la nota con un fenómeno que apenas es del uno por ciento... y cuyas conclusiones rechazo, por los siguientes motivos.

En días recientes me he abocado a investigar las leyendas urbanas que goran en torno al satanismo en la música de rock, canciones pop y muchos otros géneros, así como a otros relatos en los que aparece el tentador diablo como protagonista. Sin innumerables las veces que lo encontraremos. Entre esos materiales se encuentran las investigaciones serias que cuestionan el fenómeno del niño maltratado con fines satánicos y que nos llevan al título de esta nota: el implante de recuerdos.

El Dr. Loredo Abdalá afirma que sus conclusiones se encuentran vertidas en el libro El maltrato al menor (ed. McGraw Hill, México, 1994). Como ejemplo del supuesto satanismo señala que los menores"cuando rompen el silencio dicen que esos actos ocurrían mientras su agresor se encontraba bajo los efectos del alcohol o alguna droga, y que tanto ellos como sus abusadores se vestían con batas o ropas poco usuales y usaban máscaras durante las sesiones... con frecuencia hay pornografía que está asociada a rituales satánicos. Las descripciones hechas por los niños incluyen torturas y sacrificios de animales y seres humanos, orina y sangre."

Los señalamientos del Dr. Loredo Abdalá, más allá de su profesionalismo y buena fe, señalan lugares comunes y prejuicios en torno al satanismo: alcohol, drogas, sexo, rituales, disfraces, torturas, sacrificios, orina y sangre. Sin duda un coctel explosivo que a cualquiera pondría los pelos de punta.

El diario francés Le Monde (16 de julio de 2008) publicó la nota "Tous les souvenirs sont faux" (Todos los recuerdos son falsos) de donde extraigo las notas siguientes, que espero sean esclarecedoras.


Berth Rutherford, joven norteamericana de 19 años, estresada por su trabajo de enfermera en una unidad de cancerología, decide consultar a un psicoterapeuta pues cada vez duda menos de que algún obscuro secreto se esconde en los recovecos de su memoria. Al cabo de las sesiones descubre que fue violada numerosas veces por su padre mientras ella tenía entre 7 y 14 años, y que él le hizo sufrir un aborto. Acusado ante la justicia él pierde su empleo y corre el riesgo de ir a prisión.

"Recuerdo que me introdujo tijeras y un tenedor, y me hizo otras cosas horribles...", relata ella en un testimonio publicado por la Fundación sobre el Síndrome de Falsos Recuerdos, pues de eso se trata. Nada de lo que creía haber vivido sucedio jamás. Los exámenes medicos mostraron que Beth era aún virge y que su padre se había hecho una vasectomía mucho antes de los eventos.

En los Estados Unidos, después de los años ochenta, son numerosos los procesos judiciales en los que jóvenes adultos acusan a sus padres de haberlos violado o de haberlos hechos participar en ritos satánicos. Diversos casos han terminado por acusar al psicoterapeuta por haber introducido en el paciente falsos "recuerdos" en su memoria. El propio Freud se soprendió ante los numerosos casos de violaciones sexuales cometidas por los padres de sus pacientes, y que eran en realidad producto de su tratamiento, por lo que optó en incluirlos en la categoría de fantasías.


Algunos expertos llaman a este fenómeno como "síndrome de recuperación del recuerdo erroneo". Muchos especialistas tienen pues a confundir credibilidad, sinceridad y veracidad, por lo que habríamos de interrogarnos sobre la inducción del falos recuerdo, conciente o no, por parte del terapeuta y su implicación en su revelación.


¿Hasta qué punto la memoria humana puede ser remodelada? La respuesta es que todos nuestros recuerdos son, al menos, falsificables.

Elizabeth Loftus, notable psicoanalista norteamericana, es pionera en el estudio del tema. Sus investigaciones demuestran la maleabilidad de los testimonios judiciales a través de experiencias con el lenguaje. Uno de ellos consiste en mostrar una breve película del accidente de un automóvil, para después solicitarle a los voluntarios describir la velocidad a la que iban ambos vehículos cuando "se impactaban el uno con el otro". Constató que las estimaciones eran menos elevadas si empleaba el término "alcanzar", más neutro. Pero lo más sorprendente era que en sus primeras formulaciones los "testigos" afirmaban haber visto vidrios quebrados en el piso cuando en realidad no era así.

De forma que la profesora Loftus diseño estrategias para inducir falsos recuerdos. Algunas personas son más susceptibles que otras a esta remodelación de la memoria, sobre todos aquellos que creen haber vivido experiencias de vidas anteriores. Existen numerosas técnicas para la trsformación de los recuerdos: incertar personajes en un album fotográfico, introducir una historia familiar ficticia en medio de testimonios verídicos... Recursos sencillos para una buena película de espías desmemoriados en busca de su pasado.


Una cuarta parte de los voluntarios en dichos experimentos estuvieron persuadidos que, siendo niños, se habían perdido en algún centro comercial, otros afirmaron haber visto a Bugs Bunny, el popular conejo de los dibujos animados, en el parque de diversiones de Disney, siendo que el conejo pertenece a una compañía ribal, la Warner bros. Otros creían haber estado intoxicados por alimentos y rechazaban comerlos en los menús.

"Cuando usted cambia un recuerdo, el recuerdo lo cambia a usted...", dice la doctora Elizabeth Loftus, cuyos treinta y cinco años de experiencia en el campo de la investigación de las distorciones de la memoria la han convencido de que "los recuerdos no son la suma de lo que una persona ha hecho, sino la suma de lo que ha pensado, de lo que le han dicho y de lo que cree". Por lo que nos recomienda "evitar toda técnica de reactivación de los recuerdos basada en la hipótesis de viejas violencias sexuales de las que el paciente ha perdido la memoria".

Lorraine Hpe, de la Universidad de Portsmouth, autora del artículo "'With a little help from my friends…': The role of co-witness relationship in susceptibility to misinformation", ha propuesto "fijar" los detalles de una escena del crimen en la memoria de los testigos mediante un cuestioanrio "autoadministrado", a fin de evitar la sugestión. Quienes lo han llenado dan indicaciones más precisas que aquellos a quienes se les ha pedido que recuerden el "máximo de detalles".


Para Erik Kandel, premio nobel de medicina 2000, médico, psiquiatra y neurofisiólogo, la memoria es algo parecido a una obra de ficción: "Cuando yo lo miro mi cerebro no lo fotografía, pero construye una imagen de usted a partir de los contornos de su rostro, que será diferente del construido por otra persona". Cuando esa persona recuerde alguna discusión sobre usted el proceso mental se repetirá, "la memoria es una construcción de una construcción, que cambia en permanencia. Para cada recuerdo siempre hay una oportunidad de distorcionarlo".

Después de todo esto hay que cuestionarnos la veracidad de los testimonios sobre niños que afirman haber padecido rituales satánicos por parte de sus padres u otros adultos. En mis búsquedas me he topado con legiones de gente que denuncia el satanismo, pero ningún satánico. El problema de este tipo de discursos es que, por una parte contribuyen a alimentar los "pánicos morales", por la otra tal vez, solo tal vez, los números y estadísticas sobre violencia contra los niños, que en los medios de comunicación mexicanos se denuncian con obsesión, sean más ajustados a la realidad... y menos dados al sensasionalismo.

Finalmente, dos sencillas citas: "Los recuerdos son creación" (Francis Eustache) "Para evocar el pasado hay que saber soñar" (Bergson).

sábado, 5 de julio de 2008

Brevísima historia del cuerpo (II)

La Primera Guerra Mundial traerá consecuencias importantes en la presentación de los cuerpos. Sobre todo Norteamerica será el protagonista de tales cambios, pues mientras los hombres peleaban en Europa las mujeres se encaminaron a las fábricas para suplir la mano de obra necesaria en el esfuerzo bélico, lo que a la postre modificaría las relaciones de fuerza entre los géneros.

En primer lugar el corsé dejaría de usarse pues el hierro necesario para su fabricación se empleo en la construccción de barcos de guerra. Esto aligera la vestimenta haciéndola mas suave. la maquinaria industrial y los trabajos pesados exigían modificar el vestido y los peinados, al grado que este movimiento se volverá una moda en los años 20 y 30, cuando arriba la moda a la "garçonne": cabello corto, ojos y labios bien maquillados, vestidos vaporosos, piernas descubiertas, cinturas estrechas, depilaciones y la moda por la estatura alta. La nueva vestimenta señala una elección: la búsqueda de la comodidad, acentuada posteriormente con el uso de los pantalones. Es una nueva representación de la mujer, lejos ya de las modas burguesas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando las mujeres llevaban faldas largas y cubrían sus brazos hasta la muñeca.


Ahora la representación femenina es el de un cuerpo fino, "liberado", independiente, activo. Con la belleza física determinada culturalmente cambian los valores y se crean nuevos mercados al tiempo que se abren nuevos espacios para la mujer en la sociedad. Como en la novela El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald, la nueva libertad femenina es presentada como permisiva, que multiplica sus aventuras sexuales y es trasgresora. En cambio, la famosa bailarina norteamericana Josephine Baker, por ser negra, por sus exóticos atuendos (falda de bananas) y bailar a pecho descubierto en sus presentaciones, será objeto de múltiples fantasías y objeto de controversias.

El posterior 'boom' económico amplió las necesidades de nuevos mercados de trabajo abriéndose para las mujeres nuevos puestos: secretarias, dactilógrafas, telefonistas, oficinistas... Todavía a principios del siglo XX era inconcebible que una mujer fuera secretario, en esa época aún todos eran hombres. El acceso de la mujer al mercado de trabajo la liberó de la tutela masculina, ya no dependía del dinero paterno ni del esposo, ahora recibía sus propios ingresos, su propio salario. En adelante ya no rendiría cuentas a nadie, solo a sí misma y se cumpliría, gastaría, en sus propios gustos. Bien ha dicho el gran historiador inglés Eric Hobsbawm, el siglo XX no empezó en 1901, sino después de la I Guerra Mundial. Es entonces cuando hay un verdadero sentimiendo de haber pasado de una época a otra.

La nueva imagen de la mujer conjuga estética con independencia, la vida activa con la belleza física. Movimiento que se verá asentuado por el desarrollo de nuevos instrumentos y prácticas de la presentación pública de la mujer: espejos de mano, polveras, lápiz labial, perfumes, bolsa de mano y una amplia y creciente plétora de accesorios. Hay una imagen que cuidar. Nace y se desarrolla la cultura del retoque.

En las costas se vive también otra revolución desde 1880. Es la invención de la playa. No que la playa no estuviera ahí, sino que cambia su uso. Antes era empleada sólo como lugar de paseo, era inconcebible que la gente se metiera al mar a nadar, no como actividad placentera. Con el paso de los años cada vez más gente irá a la playa a nadar y relajarse. Reflejo de profundos cambios; aumento del tiempo libre y uso de las vacaciones, desarrollo de los trasportes y vías de comunicación, infraestructuras in situ (bares, restaurantes, hoteles, tiendas).

Con la creciente disminución en el tamaño y forma de los trajes de baño y la creciente asociación entre vida al aire libre y vida sana cambia el paradigma existente en la cultura occidental hasta entonces vigente y que se mantuvo durante cientos de años. De la piel blanca pasamos a preferir, a considerar como más bello y sano la piel bronceada. Los famosos paraguas de encajes, muy monos, que usaban las mujeres de buena sociedad en el siglo XIX no eran para cubrirse de la lluvia, sino del sol. Entonces se consideraba que una mujer de piel blanca era sinónimo de buena cuna pues era una mujer que no tenía necesidad de trabajar y exponer su cuerpo a las inclemencias del tiempo, mucho menos del sol. Con la cultura de la playa, las crecientes actividades al aire libre y el sinónimo de" mujer que trabaja es mujer independiente" crece la cultura del bronceado. Una piel bronceada sera en adelante positivamente más valorada que una piel blanca. Pero el bronceado no lo es todo. La mirada y los valores sociales soportan mejor la 'desnudez' de la mujer, la depilación se abre camino, ya no solo en el rostro femenino, también lo hará en las piernas, axilas y brazos y los trajes de baño se volverán más ajustados y breves.

Mientras en Europa y Norteamérica se impone cada vez más la delgadez y el vigor como ideal femenino, en América Latina predominan como ideales de belleza mujeres más "rotundas", con más curvas, pechos y caderas abundantes y cinturas breves. Sin que la diferencia sea absoluta sí testimonia preferencias distintas.

Los primeros concursos de belleza, cuyos antecedentes datan de los años 20, inauguran la dictadura de las medidas. Hasta fechas recientes se calculaba el peso según la estatura, de forma que una mujer que midiera 1.60 mts. debería pesar 60 kgs., pero para los años 70 se consideraba como "ideal" para 1.60 mts. un peso de 55 kgs. Esta relación es importante pues cambia la idea de estar "gorda" y estar "bien", de ser alto o ser bajo, en forma o no. Hoy el modelo idealizado por los medios de comunicación es el de las medidas "perfectas", los famosos 90-60-90, que son muy recientes, apenas de los años 60 y 70. Mientras que esas medidas se han mantenido mas o menos constantes lo que ha cambiado, peligrosamente para la salud de muchas mujeres, es la estatura. Mientras que antes se consideraba ideal medir 1.70 hoy se pide a las modelos de pasarela 1.75 mts. y que su peso sea de 56 kgs.

El primer concurso de belleza se estableció en los Estados Unidos en 1921, Miss America, seguido por otros, como Miss Francia en 1928 y Miss Europa en 1929. Las sociedades no estaban del todo preparadas para estos eventos, además con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, las preocupaciones eran otras y las competencias quedaron pospuestas para mejor situación. No se reestablecerían sino hasta finales de los años 40. El primer concurso de Señorita México se celebró, al parecer, en 1928 pero fueron suspendidos desde 1929 hasta 1947, celebrándose en 1948 el segundo concurso. Miss Universo se celebró por primera vez en 1950 y en 1951 Miss Mundo, que se hizo como competencia de aquel, pero con la diferencia de que en éste se exhibia a las mujeres en el recién inventado bikini (1946). Nuevamente las protestas de la sociedad llevan a la supresión del bikini y la imposición del traje de baño, quedando Miss Mundo como hermano menor de Miss Universo.

El anglicismo "Miss" confirma la expansión de la cultura norteamericana, de la cultura de masas y de la cultura de la imagen (a través de películas, canciones y revistas). Mientras que en México el uso de la palabra "Señorita" en los concursos de belleza femeninos tiene una connotación tradicionalista, conservadora, moral. En México "señorita" es sinónimo de virgen, de "no casada", de "buena" familia.

Los concursos de belleza para hombres tendrían su turno años después. En México el primero de ellos no se celebró sino hasta 1997; "El modelo del año", de la mano de la cadena de tv Televisa.

Hoy la imagen de la mujer está demasiado ligada a la apariencia física, lo que en cierta forma fomenta el eugenismo, el mejoramiento de la raza a través de la búsqueda de características eliminando ciertas enfermedades y padecimientos a través de los genes (genética), tal como hacemos con las vacas, caballos y perros, para que den más leche, corran más rápido o tengan pedigrí. El uso de "barbies" es eugenésico, desde este punto de vista, pues proyecta modelos físicos como ejemplo para los demás.

Reflejo de los cambios en las costumbres y la moral que se proyectan directamente sobre los cuerpos, en la apariencia. El problema recide ahora en tomar como único referente de verdad a la belleza física. Por otra parte, el cuerpo es claramente una combinación de referencias individuales y colectivas. Más allá del sustrato biológico del cuerpo, éste se encuentra profundamente atravesado por lógicas culturales, políticas, económicas, sociales, religiosas y filosóficas. El cuerpo es algo más que mera biología.

martes, 20 de mayo de 2008

Brevísima Historia del Cuerpo I

Pensar en la historia del cuerpo es pensar en la civilización material que lo hace posible, es pensar en los modos de hacer y sentir, en las técnicas disponibles y en la lucha de los elementos. Más allá de la realidad biológica del cuerpo se encuentran los dispositivos a través de los que interpretamos sus significados: los prejuicios, las ideas preconcebidas, los temores, los deseos, los anhelos, las fantasías, las ambiciones, los recuerdos... Con las formas de experimentar lo sensible, con las formas de relacionarse. Las formas en que concebimos el cuerpo ha cambiado según las tradiciones, la civilización, los usos, la religión, las sectas, las clases sociales, las subculturas, la tecnología...


Pensemos, por ejemplo, en la diferente visión que Occidente y Oriente tienen del cuerpo. Para Occidente, a partir del Renacimiento principalmente, el cuerpo es representado como una suerte de maquinaria donde se encuentran superpuestos los músculos, las venas y arterias, los nervios y los huesos. Se trata de una visión anatómica. Mientras que en Oriente, en la tradición de la acupuntura china, el cuerpo carece de músculos, huesos y sistema circulatorio. El cuerpo es representado como una sucesión de energías invisibles que vienen del interior y contribuyen al bienestar y la salud. Aquí, el cuerpo es reflejo de otra realidad.


Históricamente los distintos pueblos y civilizaciones se han representado el cuerpo como parte del cosmos, como lazo de unión con los dioses y la naturaleza. Para los aztecas y mayas la práctica del sacrificio humano era necesaria para entrar en contacto con sus deidades su averiguar sus designios o para apaciguarlos. Mientras que para el derecho medieval el desmembramiento de los criminales en la plaza pública, a pesar de ser cristianos, estaba permitida porque se consideraba que el criminal se había puesto al margen de la sociedad al romper el pacto social entre los hombres, es decir, se había situado más allá de la comunidad de los hombres y sus normas de convivencia.


En la Grecia clásica el cuerpo era visto como una experiencia estética, la desnudez era vista con dignidad y no como algo vergonzoso. Cultivar el cuerpo y sus destrezas era parte de la educación masculina, educación expresada en las olimpiadas y las artes. Tan importante era la estética del cuerpo que aquellos considerados como deformes o inferiores eran estigmatizados, incluso expulsados de la comunidad o se les daba muerte, entre ellos a los deformes físicos. Los esclavos, principalmente los negros, eran representados como seres próximos a la animalidad, con un sexo enorme y casi idiotas de intelecto (proceso del que surgiría la creencia contemporánea en el tamaño desmesurado del pene de los negros). Por el contrario, las estatuas griegas suelen presentar a los hombres con un pene pequeño, símbolo de civilización al no dejarse llevar por sus instintos animales. Esta presentación del pene no contradice en lo más mínimo las fiestas carnales, en particular las Dionisias. Festividades en las que se rendía culto al pene, la faloforia, que hoy causarían escándalo y asombro. En estas celebraciones la presencia de estatuas y representaciones de falos eran completamente normales así como las orgías, el lesbianismo y la homosexualidad. Comportamiento al que debemos mucho de nuestra idea actual de hedonismo como búsqueda del placer, de la satisfacción, de evitar el sufrimiento.

También a los griegos debemos los signos del zodiaco, la influencia de las estrellas en la vida de los hombres en el día de su nacimiento "marcándoles" para toda la vida. De acuerdo a esta creencia son los signos zodiacales los que en adelante orientarán nuestros gustos, personalidad, la empatía con otras personas y servirán como guía para las acciones futuras. Otros pueblos que también vieron en las constelaciones un vínculo con el mundo terrenal fueron los babilonios y los chinos, pero con interpretaciones totalmente distintas a la de los griegos.

Con el advenimiento de la sociedad medieval asistimos a un desprecio por la carne, al cuerpo, que será visto como soporte y prisión del alma. Para la ideología cristiana lo que importa está en el interior; el espíritu. El cuerpo es transitorio y corruptible, medio a través del cual se mancilla al espíritu.

El Medievo conoció la práctica generalizada del ascetismo a través de prácticas como el ayuno, la auteridad, la mortificación de la carne, la penitencia y las privaciones de los placeres, prácticas encaminadas a la búsqueda de la perfección moral. Figuras que fueron abundantes en dichas prácticas lo fueron lod anacoretas, los ermitaños, los flagelantes, los monjes y los penitentes (que por sus privaciones nos recuerdan a otras figuras como los yogis y fakires).


Las hagiografías de los santos están llenas de historias y anécdotas en las que la penitencia y el sufrimiento de la carne conducirían a la limpieza del alma, a la enteresa moral. En épocas de ayuno, incluso, limpiar el cuerpo era sinónimo de mancillar el alma. La filosofía cristiana dominaba en la visión de los cuerpos. De esta época nos viene la jerarquización de las partes corporales en "nobles" y "vergonzantes", que tenían sus correspondientes prácticas. Las partes nobles eran aquellas que eran consideradas como más limpias y cercanas a Dios, al cielo: la cabeza, las manos y el corazón. Por contra, las partes vergonzantes eran las "sucias" y más próximas al mundo terrenal: los pies y las partes sexuales de hombres y mujeres. También se creía que las deformaciones físicas y las convulsiones epilépticas eran un castigo del cielo o el precio a pagar por mantener comercio con instancias malignas.


Se trata de una sociedad que aún no conoce la influencia de los virus, bacterias y gérmenes y se explica las enfermedades por el miasma (el aire fétido) y el desequilibrio en los líquidos que, se creía, gobernaban el cuerpo: sangre, sudor, bilis, orines y vómitos. De ahí que fuera frecuente realizar sangrías, para restablecer el equilibrio interior eliminando el exceso de "malos" líquidos. Estas representaciones del cuerpo y su funcionamiento determinaban no pocas cosas, entre ellos lo limpio y lo sucio, la sano y lo impuro, las prácticas y los gustos, las enfermedades y los remedios. La interpretación era básicamente moralizadora.

El fin de la sociedad caballeresca y el inicio de la sociedad cortesana marcará el proceso de la civilización que acompañará a Occidente en los siguientes siglos. Las cortes inician el control de las manifestaciones placenteras, corporales y las privatizan llevándolas a la intimidad, lo que a lo largo del tiempo supondrá la separación de la vida privada y de la vida pública, así como la disciplina corporal y sus maneras, etiqueta y comportamiento.


Con el Renacimiento la visión sobre el cuerpo vuelve a modificarse. Ahora la mirada es más "científica", gobernada por una concepción mecánica del cuerpo influenciada por las primeras vivisecciones de la época (aún prohibidas por la iglesia) que descubren los primeros órganos, músculos y sistemas del cuerpo humano. Visión que los lleva a comparar sus hallazgos con la mecánica y la física de su tiempo plasmada en relojes, fuelles, bombas, fuentes, engranajes y la hidráulica.


Es en esta época que la concepción medico-biológica iniciará su lento ascenso como concepción dominante sobre el cuerpo, entre otros motivos gracias a los trabajos del anatomista Andrés Vesalio, quien publica en 1543 De humani corporis fabrica (Sobre la estructura del cuerpo humano).


La Reforma protestante y la posterior Contrareforma católica crearán un contexto moralizador, acentuado por las pestes que acabarían con más de un tercio de la población europea. La vida es vista como algo transitoria, la vanidad es algo ridículo y la muerte está siempre cerca por lo que la vida debe ser vivida con sobriedad y moral recta.


La época es un sinónimo de penuria permanente, hambruna, guerras constantes, alimentos escasos y bienes materiales escasos. Varias familias podían llegar a compartir la misma casa, junto con las bestias, en las posadas de los caminos las camas se alquilaban a más de un inquilino a la vez, no era extraño que individuos desconocidos compartieran el mismo lecho nocturno... lo que motivaba la vigilancia colectiva en torno a los comportamientos sexuales. Tanto el naciente Estado como la Iglesia veían en el sexo como algo potencialmente peligroso para la seguridad colectiva, de ahí su preocupación por legislar sus prácticas y delimitar las prohibiciones. El sexo solo era legal cuando se destinaba a la procreación, e ilegal si se buscaba el placer.

La mujer era vista como un "hombre imperfecto", gobernada por sus pasiones antes que por su intelecto, de ahí su peligrosidad potencial para con la sociedad. Muchos de los crímenes sexuales de entonces siguen siendo los mismos que los de hoy día, pero sus contenidos y formas de ser concebidos han cambiado con el tiempo. Entre los crímenes sexuales que han desaparecido en las legislaciones actuales se encuentran los contra-natura (el sexo anal, lesbianismo, "desviaciones", zoofilia) y, entre los peores, el sexo con demonios y "monstruos" (como los castrati).


Los siglos XVIII y XIX sentarán las bases del canon occidental de belleza. Recordemos que era una sociedad profundamente estratificada y la clase burguesa, ya para entonces convertida en la clase dirigente, impone sus pautas de distinción y clasificación. También son los años que marcan los inicios de las primeras prácticas de salud pública, la tecnología cobra un importante protagonismo social, los trasportes aceleran los intercambios comerciales, aumenta la producción de alimentos, así como su calidad y disponibilidad.


El acceso a la ropa, a los alimentos, a la salud y a la ciencia cambiarán la idea, la concepción sobre los cuerpos. Si bien el capitalismo explota a los obreros su fuerza de trabajo las luchas obreras le extrajeron al capital las conquistas laborales; mejores habitaciones, fin de semana, jornada laboral, prestaciones, vacaciones, etc. Es decir, un aumento en las posibilidades de recreación y consumo de las masas obreras y asalariadas...